Salmos 8 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

!!Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra! Has puesto tu gloria sobre los cielos;

De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza. A causa de tus enemigos. Para hacer callar al enemigo y al vengativo.

Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que tú formaste,

Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?

Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.

Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies:

Ovejas y bueyes, todo ello, Y asimismo las bestias del campo,

Las aves de los cielos y los peces del mar; Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

Explora el tema del majestuoso esplendor de Dios y nuestra insignificancia insignificante a modo de comparación. Y, sin embargo, al mismo tiempo, Dios nos ha creado a su imagen y nos ha coronado gentilmente con gloria y majestad. Nos ha asignado el papel de gobernar sobre su creación. Todos estos pensamientos deberían guiarnos, ya que el salmo comienza y termina (PD. 8: 1, 9), para declarar en adoración: "¡Oh Señor, nuestro Señor, cuán majestuoso es tu nombre en toda la tierra!"

"Salmo 8" es un himno, o una canción de alabanza. En él, el poeta medita sobre la grandeza del cielo nocturno y la aparente insignificancia del hombre en comparación con él. Pero la fe del orador le recuerda que el hombre está hecho a imagen de Dios y, por lo tanto, es más grande que el resto de las creaciones naturales de Dios. Por esta razón, al hombre se le da dominio sobre el mundo natural, pero solo a un precio. Los primeros y últimos pensamientos del hombre, como están en el salmo, deben ser de Dios. Sin tal fe, el hombre sería humillado por naturaleza en una insignificancia irremediable.




Padre Santo Te alabo esta mañana porque Tú eres mi Dios y mi Señor. Tú eres mi Rey. Tú eres nuestro soberano Dios. Nosotros somos la obra de tus manos pues Tú nos hiciste. Pueblo Tuyo somos.

Cuán imponente es tu nombre sobre toda la tierra. Padre, Tú has dado a tu hijo Jesucristo un nombre que es sobre todo nombre para que toda lengua confiese que Jesucristo es Dios y para que toda rodilla se doble delante de su bendita presencia.

 

Padre, mi alma te alaba. Mi alma te honra. Mi alma te glorifica. Eres un Dios glorioso. Como dice este Salmo, "¡Has puesto tu gloria sobre los cielos!" Gracias porque aunque Tú eres inaccesible, te has dado a conocer en Jesucristo. Por causa de tus adversarios has hecho que brote la alabanza de labios de los pequeñitos y de los niños de pecho, para silenciar al enemigo y al rebelde. **

Padre mío mi corazón se llena de regocijo ante tu santa presencia. Haz llenado de tu Gloria toda la tierra para que te alabemos. Abre mis ojos para mirar tu Gloria en cada detalle de tu creación para poder alabarte; para tener siempre un cántico nuevo en mi boca. Muchos son tus enemigos, muchos son los que se rebelan ante Tí. Muchos son los que dicen "no hay Dios" pero los cielos cuentan tu Gloria y por causa de tus enemigos has llenado de alabanza la boca de los niños para avergonzar a sus mismos padres.

Porque Tú nos hiciste y no nosotros a nosotros mismos. Pueblo tuyo somos, somos ovejas de tu prado. El enemigo no te alabará pero Tú eres digno de suprema alabanza. El rebelde no te glorificará pero solo Tú eres Dios. Esta mañana mi alma te alaba. Esta mañana mi alma te expresa que tiene hambre de Tí y que tiene sed de Ti oh Dios vivo. Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: «¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que tengas de el memoria?» ***

 

Padre has puesto tu Gloria en los cielos y ellos cuentan tu Gloria. Ellos son escuelas que nos instruyen de tu gran poder. Como escribe Pablo "Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa. (Romanos 1:20, 21, 23).

Padre mi alma te alaba a pesar de la ceguera del malo. Padre yo te alabo porque has abierto mis ojos para que te mire; yo era ciego pero ahora puedo ver. Puedo ver tus cualidades invisibles dentro del marco de tu creación. Puedo ver tu poder y tu naturaleza divina. Por eso te alabo, por eso glorifico tu santo nombre. Por eso te doy gracias. Por eso reflexiono ante Tí: Padre mío gracias por haber pensando en mi. Gracias por haberme escogido en Cristo desde antes de la fundación del mundo.

Gracias por haberme llamado conforme a tu gracia irresistible. Gracias por salvar a mi familia y a mi comunidad de fe. Gracias por tus extremas bondades para con nosotros. Gracias en el nombre de Jesucristo. Gracias Amado Espíritu Santo por ayudarme a orar. Pues me hiciste poco menos que un angel, y me coronaste de gloria y de honra: ****

Tú nos has coronado de Gloria y de honra. Eres el Dios de mi comunidad de fe. Consejero Espiritual

Mi alma te alaba. Mi alma te da gracias en el poderoso nombre de Jesucristo. Amén




Con aprecio en Cristo,

Consejero Espiritual

 

"La mañana es el mejor momento para tener un encuentro con Dios. Cuando te despiertas con Dios, su presencia va contigo donde quiera que vayas".

¡Que seas bendecido en tu día!
 

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