Hay momentos en mi vida en los que me he sentido desesperanzado y la palabra de Dios ha sido un consuelo. Dios quiere que confiemos en Él completamente en los buenos y malos tiempos. ¿Estás pasando por el valle de sombra? Mira la palabra de Dios y verás la gracia que solo Él puede proporcionar. 

Isaías 51:12
Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?

Job 14:7
Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán.

Jeremías 16:19
Oh Jehová, fortaleza mía y fuerza mía, y refugio mío en el tiempo de la aflicción, a ti vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho.

Nehemías 8:10
Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

Salmos 91:9-10
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza, Al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.

Salmos 22:19
Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.

Éxodo 15:2
Jehová es mi fortaleza y mi cántico, Y ha sido mi salvación. Este es mi Dios, y lo alabaré; Dios de mi padre, y lo enalteceré.

Salmos 31:2
Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.

Continua con la reflexión