Salmos 121 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)

El SEÑOR guarda a su pueblo

121 Canto de ascenso gradual[a]. Alzaré mis ojos a los montes;

¿de dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra.
No permitirá que resbale tu pie
ni se adormecerá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá ni se dormirá el que guarda a Israel.
El SEÑOR es tu protector;
el SEÑOR es tu sombra a tu mano derecha.
El sol no te herirá de día
ni la luna de noche.
El SEÑOR te guardará de todo mal;
él guardará tu vida.
El SEÑOR guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.




 

El Salmo 121 concluye con una bella promesa del Dios que guarda. Que significa “vigilar, vigilar o atender con cuidado”. Esta cita hace referencia a la protección de Dios sobre su pueblo cuando viajaban a Jerusalén, pero su significado es mucho mas trascendental hoy. 

Él nos guarda del mal. 
Él guarda nuestras vidas. 
Él mantiene nuestra salida y entrada. 
Nos mantiene para siempre.

¡Qué promesa ... En Dios, tenemos un escudo que nos guarda del mal! No hay un área de nuestra vida que no esté bajo Su vigilancia y protección. No importa el momento, sea que vaya o venga, de día o de noche, Él siempre está presente para mantener y preservar. Este amor no tiene fecha de caducidad, ya que continúa para siempre. Qué hermosa manera de cerrar este salmo. Levantamos nuestros ojos a los montes para mirar a aquel Dios grande y maravilloso, clemente y misericordioso, asi se nos recuerda de dónde viene nuestra ayuda: del SEÑOR nuestro guardián, y es esta esperanza y verdad las que nos guarda desde ahora y para siempre.

PREGUNTAS PARA UNA REFLEXIÓN ADICIONAL: Cuando lees el Salmo 121: 7-8 , ¿cómo respondes? ¿Piensas en los tiempos en que Dios te ha protegido? ¿Recuerdas los momentos en que el cuidado de Dios parecía estar ausente? ¿Es posible celebrar las buenas nuevas del Salmo 121: 7-8 incluso en medio de las dificultades?

Escribe en los comentarios tu respuesta.




 

ORACIÓN: Dios de gracia, hoy te alabo por tu protección. Mi vida está en tus manos. Tu me proteges de maneras que nunca sabré. Y, aunque podría tener dificultades en esta vida, estoy eternamente a salvo contigo.

Gracias! gracias por el nuevo día que comienza, por las bendiciones recibidas, incluso por las dificultades, ya que ellas me acercan a Ti.

Quiero consagrarme a ti hoy Señor, que brille sobre mi tu luz  y tu amor sea una constante fuente de agua viva. No me sueltes de tu mano poderosa Dios,  camina conmigo, se mi guia, mi consejero, mi Padre en quien confío.

Estoy a punto de comenzar con mis deberes, pero antes ruego tu bendición sobre mi y sobre lo que haré hoy, no puedo salir de casa sin antes dirigirme a ti y pedir tu dirección.

Estoy agradecido de poder hablarte y que me escuches, pues creo por fe que lo haces... acompañame en esta hora mi Señor, ayudame a recordarte en los buenos y malos momentos.

Bendice mi casa y que tus angeles cubran mi morada, y al salir tu espíritu me acompañe en el nombre de Jesús te lo pido:

amen

 




 
 
"La mañana es el mejor momento para tener un encuentro con Dios. Cuando te despiertas con Dios, su presencia va contigo donde quiera que vayas".
¡Que seas bendecido en tu día!

- Si Dios te ha favorecido con mi labor y ha puesto en tu corazón apoyar este ministerio: Donar

 

 

 

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