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La generosidad de Dios en la naturaleza

Al músico principal. Salmo. Cántico de David.

65 Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios,
    Y a ti se pagarán los votos.

Tú oyes la oración;
A ti vendrá toda carne.

Las iniquidades prevalecen contra mí;
Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.

Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti,
Para que habite en tus atrios;
Seremos saciados del bien de tu casa,
De tu santo templo.

Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia,
Oh Dios de nuestra salvación,
Esperanza de todos los términos de la tierra,
Y de los más remotos confines del mar.

Tú, el que afirma los montes con su poder,
Ceñido de valentía;

El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas,
Y el alboroto de las naciones.

Por tanto, los habitantes de los fines de la tierra temen de tus maravillas.
Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

Visitas la tierra, y la riegas;
En gran manera la enriqueces;
Con el río de Dios, lleno de aguas,
Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.

10 Haces que se empapen sus surcos,
Haces descender sus canales;
La ablandas con lluvias,
Bendices sus renuevos.

11 Tú coronas el año con tus bienes,
Y tus nubes destilan grosura.

12 Destilan sobre los pastizales del desierto,
Y los collados se ciñen de alegría.

13 Se visten de manadas los llanos,
Y los valles se cubren de grano;
Dan voces de júbilo, y aun cantan.




Si has estado conmigo algún tiempo, sabes muy bien que me gustan los salmos.

Mi interés por los salmos se debe principalmente al hecho de que han sido una luz en medio de las visicitudes del camino, un recordatorio de que no caminamos en este vastago sendero solos. Son oraciones milenarias hechas miles de millones de veces por miles de millones de personas en todos los ámbitos de la vida, todos los géneros, todas las tradiciones de la iglesia, todos los grupos socioeconómicos, todas las naciones, todas las circunstancias. Como oraciones, en su mayoría están escritas como poesía llena de sentimiento y emoción.

¿Y es que resulta reconfortante tener 150 oraciones en un libro, particularmente en esos momentos en los que uno no tiene la más remota idea de qué orar?. El Dios de los salmos, es el Dios que me deja llamarlo mi Dios; escucha mi oración, incluso en las partes en las que quizás no sepa lo que estoy diciendo.

Déjate deleitar por esta poesía hecha oración.

Haga una pausa para guardar silencio ante él. Inhala lentamente y llénate del Espíritu Santo. Exhale lentamente y libere cualquier carga que esté llevando en este nuevo día.

Repita esta oración de respiración hasta que haya traído todo su ser - sus pensamientos, imaginación, deseos y cuerpo - ("tal cual") a la presencia de Dios.




¡La alabanza te pertenece, oh Dios,

por tus actos de amor y fidelidad hacia nosotros!

 

En tu misericordia escuchas nuestras oraciones,

Perdonas nuestros pecados

Tú atiendes nuestras necesidades.

 

De un extremo a otro de la tierra,

¡Inspiras adoración y alabanza!

Incluso la naturaleza celebra Tu bondad.

 

Nosotros también ofrecemos nuestra alabanza y acción de gracias

por tu misericordia y tu fiel amor para con nosotros.

Recibe nuestra adoración,

nuestra confesión,

nuestra acción de gracias.

 

A través del poder de tu Espíritu Santo

da a conocer tu presencia entre nosotros

para que escuchemos Tu Palabra y conozcamos Tu voluntad.

 

En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor e Intercesor, oramos.

Amén.




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