Salmos 89

Tuyos son los cielos,
tuya es también la tierra;
el mundo y su plenitud
tú los fundaste.
12 Al norte y al sur, tú los creaste;
el Tabor y el Hermón cantarán
a tu nombre.
13 Tuyo es el brazo poderoso;
fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.
14 La justicia y el derecho son
el fundamento de tu trono;
la misericordia y la verdad van delante de tu rostro.
15 ¡Bienaventurado el pueblo que conoce el grito de júbilo!
Andarán a la luz de tu rostro,
oh SEÑOR.
16 En tu nombre se alegrarán todo el día,
y en tu justicia serán enaltecidos.
17 Porque tú eres la gloria de su poder,
y por tu buena voluntad exaltarás nuestro poderío.
18 ¡El SEÑOR es nuestro escudo! ¡Nuestro Rey es el Santo de Israel!



Muchos salmos que comienzan con queja y oración terminan con alegría y alabanza, pero esta comienza con alegría y alabanza y termina con quejas y peticiones tristes; porque el salmista relata primero los favores de Dios.

A menudo es muy provechoso, cuando disfrutamos de la comunión con Dios, hablar con Dios y luego esperar que Dios nos hable. Es así que aquí lo ves. Primero el salmista dice que alabará a Dios para siempre, luego Dios le habla de su pacto y le explica la razón por la cual la misericordia será edificada para siempre, y luego el hombre de Dios comienza a alabar a Dios nuevamente. Eso le dará una pista para su propia devoción privada. A veces sientes que no puedes alabar a Dios y no puedes orarle. Bueno, entonces, si no puedes hablar con Dios, quédate quieto y deja que él te hable. Lea una porción de la Escritura y luego, tal vez, algún versículo o palabra sugerente en ella lo hará orar; y luego, cuando haya orado, deténgase un momento y vuelva a leer; y así se llevará a cabo una conversación bendita entre tú y tu Dios.



Oremos:

Padre eterno, santo eres oh Señor, y toda la gloria por todas las generaciones.

Nuevamente me permites ver la luz de un nuevo día, haces que en mi ser crezca el sentimiento de honrarte y adorarte.

Gracias por la oportunidad de rehacer mi vida hoy Padre, que pueda examiname y corregir lo que no te agrada, dejar de lado lo que no me conviene.

Cada día es una lucha, cada día un reto, gracias Señor por que no estoy solo, te tengo a ti, tengo a mi Cristo, tengo al espíritu Santo, tengo a mi angel guardián, para enfrentar todo.

Hoy haré de este día un día diferente, te alabaré y glorificaré con mis acciones y palabras de mi boca, mantendré un vinculo estrecho contigo hoy, de tal forma que mi vida refleje tu gloria.

Se que estoy pasando por momentos difíciles, y situaciones que no quiero vivir, pero al contemplar tu presencia divino Señor, al observar el cielo y su magestuosidad, signo de tu poder, al ver aquella cruz del calvario, signo de tu gran amor, al mirar al presente y darme cuenta que aun puedo respirar, ver y tocar, no tengo mas que serte fiel y decir: 

GRACIAS DIOS!



Con amor en Cristo,
Tu Consejero Espiritual

"La mañana es el mejor momento para tener un encuentro con Dios. Cuando te despiertas con Dios, su presencia va contigo donde quiera que vayas".
¡Que seas bendecido en tu día!

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