Salmos 38 Reina Valera Actualizada (RVA-2015)

Plegaria en el sufrimiento

38 Salmo de David. Para conmemorar.

Oh SEÑOR, no me reprendas
en tu furor
ni me castigues en tu ira.
Porque tus flechas han penetrado
en mí,
y sobre mí ha descendido tu mano.
No hay parte sana en mi cuerpo
a causa de tu ira;
no hay paz en mis huesos a causa
de mi pecado.
Porque mis iniquidades han
sobrepasado mi cabeza;
como carga pesada me agobian.
Hieden y supuran mis heridas
a causa de mi locura.
Estoy encorvado y abatido en gran manera;
ando enlutado todo el día.
Porque mis espaldas están inflamadas,
y no hay parte sana en mi cuerpo.
Estoy debilitado y totalmente molido; gimo a causa de la conmoción de
mi corazón.
Oh Señor, delante de ti están todos mis deseos,
y mi gemido no te es oculto.
10 Mi corazón palpita fuertemente,
y mi vigor me ha abandonado. Aun la luz de mis ojos ya no está conmigo.
11 Mis amigos y compañeros se han apartado de mi plaga;
mis parientes se han mantenido alejados.
12 Los que buscaban mi vida
armaron trampas,
y los que procuraban mi mal profirieron amenazas.
Maquinaban fraudes todo el día.
13 Pero yo, como si fuera sordo,
no escuchaba,
y era como un mudo que no abre
la boca.
14 Actué como un hombre que no oye,
y en cuya boca no hay amonestación.
15 Pues en ti, oh SEÑOR, he esperado;
tú responderás, oh SEÑOR, Dios mío.
16 Porque dije:
“No sea que se alegren de mí
y, cuando resbale mi pie, se
enaltezcan sobre mí”.
17 Porque yo estoy a punto de caer,
y mi dolor está delante de mí continuamente.
18 Por eso confesaré mi iniquidad; me acongojaré por mi pecado.
19 Porque mis enemigos están vivos
y fuertes;
se han aumentado los que me aborrecen sin motivo.
20 Los que pagan mal por bien
me son hostiles
por seguir yo lo bueno.
21 No me desampares, oh SEÑOR. Dios mío, no te alejes de mí;
22 apresúrate a socorrerme,
oh Señor, salvación mía.



Recientemente, he escuchado el llanto del corazón de varios amigos y familiares que han estado sufriendo importantes situaciones difíciles. 

Algunos están lidiando con luchas físicas y emocionales; otros, con situaciones financieras. Otros más están agonizando por el sufrimiento o la pérdida de familiares o amigos. 

La mayoría está en un lugar donde sus vidas de oración se han paralizado. He estado en estos lugares oscuros de desesperación y he luchado con las preguntas "¿Dios, por que a mi?". Sin embargo, fue en estos momentos de desolación y angustia que Dios habló más claramente y fue en los lugares sin esperanza donde encontré la mayor esperanza ....

La forma de mantener el corazón en calma, es mantenernos en el amor de Dios. Pero un sentimiento de culpa es demasiado pesado para soportar; 

y hundiría a los hombres en la desesperación y la ruina, a menos que fueran removidos por la misericordia perdonadora de Dios. 

Si no hubiera pecado en nuestras almas, no habría dolor en nuestros huesos, no habrá enfermedad en nuestros cuerpos. 

La culpa del pecado es una carga para toda la creación, que gime debajo de ella, pero cuando percibimos nuestra verdadera condición, el Buen Médico llegará, buscado y aliviando esas situaciones. 

Sin embargo, muchos dejan que sus heridas se dañen, porque demoran en acudir al Dios misericordioso. Los gemidos que no se pueden pronunciar, no se ocultan de aquel que escudriña el corazón y conoce la mente del Espíritu. 

Si estamos verdaderamente arrepentidos por el pecado, eso nos hará pacientes bajo la aflicción. Nada se acerca mas al corazón de un creyente cuando está en aflicción, que estar bajo el temor de que Dios lo abandone; 

ni ninguna cosa viene de su corazón con más sentimientos que esta oración: "No te alejes de mí". El Señor se apresurará a ayudar a aquellos que confían en él como su salvación.

No sé dónde estás en tu relación con Dios o en tus propias batallas con la vida. Tal vez nunca has sufrido. Tal vez has sufrido demasiado. Pero hay bendiciones que hay para ti. 

A veces es solo cuestión de preguntar. Otras veces es cuestión de abrir tu corazón para verlos. 

 



Querido Señor, durante esta prueba, 

te ofrezco mi confusión. 
Dame claridad. 


Te ofrezco mi desesperación. 
Dame la esperanza. 
Te ofrezco mi debilidad. 
Dame fuerza. 
Te ofrezco mi mezquindad. 
Dame generosidad de espíritu. 
Te ofrezco todos mis 
pensamientos negativos de Satanás, de 
modo que cuando él pregunte '¿Dónde está tu Dios ahora?' 
Puedo responder '¡Aquí mismo, dándome su gracia 
como un rayo de luz celestial que penetra en la oscuridad!'



Gracias por las muchas y preciosas promesas en Tu Palabra que nos aseguran que los diversos sufrimientos que enfrentamos hoy no son sino por poco tiempo, y no son dignos de ser comparados con la gloria que se nos revelará en el futuro eterno por venir. .

Gracias porque el dolor que debemos soportar es solo por un tiempo, y dará paso a alegrías que son indescriptibles y llenas de gloria, sabiendo que se nos ha prometido un descanso eterno, cuando todas las lágrimas se borrarán de nuestros ojos.

Toda la gloria sea para el Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de todas las misericordias y Dios de todo consuelo, que nos consuela en todos nuestros problemas, Señor,  alabamos y glorificamos tu santo nombre, 

En el nombre de Jesús, Amén.

 

Esta mañana, te animo a orar por bendiciones para ti y para tu familia. Y me encantaría que compartieras tus oraciones al final de esta publicación.





 

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